La última vez que visité Perú, fue bastante especial. Todos sabemos que para llegar a Aguas Calientes, pueblo que está a los pies de Machupicchu, hay unas 2 o 3 formas populares de hacerlo. Puedes tomar el Camino del Inca, el tren, o caminar por la línea del tren. Y esta vez, conocí el  “Inca Jungle Trail”, que era bastante interesante y decidimos hacerlo. ¿Qué significa? Es un tour de 4 días, que comienza en Cuzco y termina en Machupicchu, pasando por actividades más extremas que el simple Camino del Inca. Todavía no me explico bien?, quizás esto ayudará:

DÍA 0

Llegamos a Cusco alrededor de las 7pm, y esperando seguir nuestro itinerario, tomamos un taxi rumbo al hotel. Los que conocen esta ciudad saben que el centro es un laberinto de pequeñas calles y pasadizos (peatonales) que te llevan a todos lados, y que quizás, los taxistas peruanos no son de lo más tranquilos para conducir. Es así como me reencontraba después de 8 años con Cuzco, viviendo un fast and furious incaico.

Nuestro hotel estaba en un cerro, cerca del centro (15 min caminando), pero en un cerro, o sea, “altura”. Subir a la habitación nos dejaba sin respiración, ya que estaba construido en terrazas y se nos ocurrió reservar en la parte más alta. Pero… la vista que tenía el lugar era increíble. ¡Teníamos frente a nuestros ojos a todo Cuzco! (ya bueno, una gran parte).

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

Todo iba como lo habíamos planeado, llegar al hotel, desempacar, cenar y dormir un par de horas hasta que al día siguiente nos fueran a buscar para empezar la travesía. Estábamos desempacando y recibimos una llamada, las personas del tour estaban en recepción. Bajamos, y nos cuentan que esa noche se esperaba un paro en Cusco y que no iban a dejar entrar o salir a ningún vehículo. Que si no salíamos a medianoche no íbamos a poder realizar el tour. No lo pensamos más, fuimos a cenar y nos preparamos para empezar la aventura de inmediato.

Así fue como acordamos un punto de encuentro donde nos pasaron a buscar, y en una combi junto a otros turistas, dejamos atrás Cuzco y la futura protesta. Nuestra primera parada fue en un pequeño negocio fuera de la ciudad que nos recibió y pasamos la noche ahí. Mitad de nosotros dormía en la combi (no sé cómo) y la otra mitad estaba dentro del negocio, conociéndose, combatiendo el sueño, y tomando té de coca para el frío y el mareo. (Gracias especiales a los dueños que nos permitieron estar en ahí toda la noche).

 

DÍA 1

Estuvimos hasta el amanecer, tomamos desayuno y ahora si que si empezaba el tour. Nos llevaron a 4.300 msnm para nuestro descenso en bicicleta. Y así fue como, con lluvia y neblina que no dejaba ver más allá de unos 4 metros, descendimos por 2 horas, esquivando obstáculos, estilando con la lluvia y congelados por el frío. Créanme que eso lo hizo mucho más emocionante, bueno, por lo menos para mí. Pasamos por Abra Málaga y el paisaje era increíble, distintos tonos de verde, plantaciones de café, montañas tras otras, etc. Ma-ra-vi-llo-so. Terminando el descenso, nos dirigimos a Santa María, donde almorzamos y descansamos por un par de horas en el hostal (incluidos en el tour), ya que nos estaban esperando para otra aventura.

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

Ya más descansados, nos dirigimos al río Vilcanota (clase III, IV) donde nos esperaba un grupo de guías para hacer Rafting. Después de bañarnos en repelente para mosquitos, escuchamos las indicaciones, nos subimos a la Balsa y ¡a disfrutar!. La verdad es que si confías en tu guía y en el grupo con el que vas, no hay por qué tener miedo. Estuvimos 1 hora y media descendiendo, riéndonos, gritando, compitiendo entre balsas y bañándonos en el río. A mí me encantó, feliz lo volvería a repetir. Luego, volvimos a cenar y tuvimos tiempo libre para recorrer el pueblo. Esa noche la pasamos ahí. El tour era bastante completo, incluía las comidas (desayuno, almuerzo, cena) y hospedaje en hostales básicas, pero bastante cómodas.

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

 

DÍA 2

Empezamos el día con un rico desayuno a las 6:30 de la mañana y nos alistamos para comenzar un trekking de 8 horas. Mientras desayunábamos se nos planteó la posibilidad de mandar nuestras mochilas con un taxista que las dejaría en Santa Teresa. El precio no era caro (10 soles) y nos ahorraba harto peso por unas buenas horas de caminata. Solo quedaba en confiar que estarían allí cuando llegáramos (y así fue). Dejamos las mochilas, y empezamos a caminar en ascenso por unas dos horas entre cerros, cruzando en ocasiones el Camino Inca que conectaba Machupicchu con Vilcabamba y luego nos metíamos en la selva del lugar. Hicimos paradas en casa de pobladores, donde podíamos descansar, compartir con ellos y sus mascotas (monos, perros, pollos, etc). También eran paradas donde podíamos comprar agua (no incluido en el tour). Los snacks los llevaba cada uno para cuando los necesitáramos.

La vista más impresionante es el cañón de Huancarccasa. Ahí descansamos por un rato y el guía nos contó un poco más de la historia de los Incas, de sus ritos, etc. Desde ese lugar descendimos a Quellomayo donde una familia nos estaba esperando con un contundente y rico almuerzo. Tuvimos tiempo para reposar y hasta dormir una horita en las hamacas de aquel patio.

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

 

Una vez que estábamos listos, seguimos caminando por dos horas, hasta llegar a los baños termales de Cocalmayo. El precio no está incluido en el tour, pero es baratísimo, cuesta 10 soles). Hay como 4 piscinas de distintas temperaturas cada una. Nos dedicamos a descansar, compartir en grupo y a jugar en el lugar. Después del atardecer, tomamos una combi hacia Santa Teresa donde pasamos la noche en una hostal. Cenamos y luego como una previa, nos juntamos en una habitación a tomar y conversar. El destino final era una discoteque. Cuando llegamos al lugar, estaba cerrada y pensamos que teníamos que volver a la previa, pero al vernos, abrieron la disco (no es que seamos VIP, si no que no habían más turistas que dos o tres grupos que estaban haciendo el mismo tour). Cada vez llegaba más gente -entre turistas y lugareños- y empezó la fiesta. Baile, tragos y un sin fin de cosas ocurrieron. Nosotros, nos fuimos a dormir temprano ya que al día siguiente había que seguir el viaje y queríamos estar bien. Lo pasamos super, aprovechamos de conocer gente nueva y nos reímos bastante.

 

DIA 3

Tomamos desayuno como de costumbre, y una combi nos esperaba para la siguiente aventura, el canopy. Eran 5 tiradas de distinta altura y distancia donde podíamos apreciar el río y sus alrededores. En la primera, llevaba la Gopro atada en la mano (se me olvidaron los accesorios en Santiago) y quería grabar la experiencia, pero al mover el brazo para empezar la grabación, y volver a ponerlo donde debía, rozó con el cable y me hice una quemadura feísima que me ardió durante todo el canopy (y después también). Pero eso no me detenía y seguí. Ya en la última tirada, podíamos elegir entre distintas posiciones: de guata (super woman/man) de cabeza (spider man), o normal (sentado). Ahí cada uno eligió el estilo que quería, y fue muy chistoso ver cada momento y la reacción de cada uno de ellos al tirarse.

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

Al terminar el canopy, teníamos que cruzar un puente colgante, donde nuevamente, fue razón para que algunos se asustaran, rieran, hicieran bromas, etc. Bastante entretenido. Cuando terminamos, me hice una curación en la muñeca por la quemadura que se veía bien grave, y es aquí donde me detendré: SIEMPRE lleven su propio botiquín, aunque otros también lo hagan, uno debe asegurarse de estar bien equipada. Si me hubiese confiado en el botiquín que llevaba mi guía, mi herida se hubiese infectado y quizás más. Yo llevaba gaza, alcohol, crema para las quemaduras, algodón, parche curita, pastillas de carbón, viadil, etc. Luego de eso, seguimos caminando unas horas más hasta llegar a la hidroeléctrica para almorzar en un restaurant que estaba al lado de la línea del tren.

Como ya era usual en nuestra rutina, descansamos y volvimos a caminar un par de horas por la línea del tren hasta llegar a Aguas Calientes, el poblado más cercano a Machupicchu. Es ahí donde cenamos, y nos organizamos para el día siguiente. Habían dos opciones para llegar a Machupicchu. La primera era tomar un bus en Aguas Calientes que te dejaba en la entrada de Machupicchu. Daban la opción de comprarlo de ida (10 USD), ida y vuelta (20 USD) o solo vuelta (10 USD). La otra opción era subir caminando como por un par de horas. Yo tomé el bus ya que con la quemadura en mi brazo, no quería que se me infectara o me pasara algo. Obviamente quería priorizar estar bien y poder recorrer Machupicchu.

 

Inca Jungle Trail

 

Cada uno salió después de cenar a comprar los víveres necesarios para el día siguiente y a dormir temprano, ya que los que iban caminando tenían que estar a las 5:30am en un punto de encuentro para empezar la subida. Y los que íbamos en bus, teníamos que estar a las 6:00am en la fila. Un par de datos. El pasaje en bus, cómprenlo el día anterior, ya que hay que llegar muy temprano a hacer la fila y es por orden. Llega mucha gente y la idea es partir temprano y tener todo el día para estar recorriendo. Si lo compran el mismo día, tendrán que hacer fila para comprar, y luego, la del bus, por lo menos habrán perdido una hora. Lo otro es que las mochilas de viaje pueden dejarlas en las hostales e ir solo con la mochila de mano.

 

DÍA 4

Nos levantamos muy temprano, comimos unos panes y snacks que nos pasó nuestro guía la noche anterior como desayuno para el último día. Al llegar a la parada del bus, la fila era bastante larga, ya que todos quieren tomar el primer bus. Si no toman desayuno, siempre hay gente vendiendo té, café, y pan en la fila. De todas formas, los buses una vez llenos, parten de inmediato y el siguiente sale 10 minutos después. El trayecto es de media hora.

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

Llegando a Machupicchu (la entrada tiene un costo de 62 USD, incluido en el tour), todos nos reunimos y recorrimos una parte como grupo con el guía, donde nos contó otras cosas de aquella hermosa ciudadela y aprovechamos de despedirnos ya que cada uno tenía distintos panoramas. Algunos reservaron para visitar Montañita, otros Huaynapicchu, etc. Esas reservas las hicimos en la misma agencia, y uno elegía el lugar adicional a visitar. Tienen un precio extra (15 USD, lo pagas en la agencia y así se reserva con un par de meses de anticipación) ya que hay una capacidad de hasta 200 personas por día. Por eso es mejor reservar todo antes. Después de recorrer la ciudad nos dirigimos a Huaynapicchu donde tuvimos que ascender caminando por un par de horas. Desde ahí podíamos ver Machupicchu desde las alturas, y cada vez que subíamos, un poco más lejano.

 

Inca Jungle Trail

Inca Jungle Trail

 

Impresionante que en medio de la nada haya existido una ciudad con construcciones de un nivel increíble. El cómo trasladaron las piedras y las pusieron en forma tan perfecta, más la organización de clases, los sistemas de regadío y cómo se mantuvieron dominando por muchos años a pueblos que se encontraban a miles de kilómetros, hace de esta ciudad, un lugar místico y vale la pena de poder conocerlo en persona, al menos una vez en la vida.

Recomendaciones, llevar una capa de agua depende la época en que vas, bloqueador, pasaporte, sombrero y lentes de sol en caso de un día más despejado, agua, snacks (porfavor guarden la basura, ¡no la boten!) y obviamente la cámara fotográfica para capturar esos momentos especiales. ¡Ah! En la entrada principal del recinto, hay una cabina donde tienen el timbre de Machupicchu, para todos aquellos que gusten de coleccionarlos. Es gratis.

Desde la cumbre del Huaynapicchu pudimos descansar y apreciar el lugar, no tan solo Machupicchu, si no sus montañas y vegetación, tratando de imaginar cómo vivían. Nuestro viaje ya estaba por terminar y teníamos que descender para poder tomar el tren a Ollantaytambo (incluido en el tour).

 

Inca Jungle Trail

Fotografías: Bárbara Araya

 

El recorrido en tren de Machupicchu a Ollantaytambo es de 1 hora 30 minutos, sirvió bastante para descansar después de toda la travesía que habíamos hecho. Una vez en el destino, nos estaba esperando un taxi (incluido en el tour) que nos llevó hasta Cuzco.

Es ahí donde terminaba nuestro viaje y experiencia con el Inca Jungle Trail, gratamente satisfechos y con ganas de que hayan más tours así en otras partes para poder visitar y realizar. Completamente Recomendado, lo pueden encontrar en varias agencias en Cuzco o por internet. Yo lo realicé en Machu Picchu Viajes Perú. ¡Ahora te toca a ti descubrirlo, buen viaje! 

¡Ah! se me olvidaba, no olviden siempre preguntar por un precio más barato. La mayoría de las veces te dicen un precio por si les aceptas, que es mucho más elevado del normal. Pueden llegar a un acuerdo, ya que en Perú los precios se pueden conversar. Ahora si, ¡buen viaje!