Muy pobre para viajar en Premium Business, pero no tanto para viajar en Economy“, esa es la filosofía detrás del producto Premium Economy, y que ha irrumpido en la industria aeronáutica durante los últimos años con bastante éxito, en especial en aquél nicho del viajero frecuente que busca una que otra comodidad en viajes de varias horas de duración y que esperan llegar a destino sin la sensación de haber viajado en la parte trasera de un auto con otras 2 personas.

En el caso particular de este review, fui demasiado pobre para viajar en Premium Business, pero la tarifa del pasaje comprado (Access, ex-Base Plus) me permitía hacer upgrade a cabina superior -en la ruta Lima-Santiago, se necesita 1 cupón- por lo que basto hacer check-in a tiempo y postular a upgrade en el sitio de LATAM.

El trayecto Lima-Santiago era parte de mi vuelo de vuelta a Chile desde el Sudeste asiático, por lo que partimos desde el Aeropuerto de Los Angeles (LAX) a las 23:00 del día anterior, aterrizando en Lima (LIM) a las 11:00, donde haríamos conexión a Santiago en el vuelo LA631, cambiado de un Boeing 767 al Airbus A320 de LAN con cabina Economy (138 asientos) y Premium Economy (16 asientos).

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A320 que nos llevaría a Santiago

Premium Economy = más espacio

El concepto de un producto de cabina entre Business y Economy es antiguo, fue 1991 introducido en 1994 por EVA Air -carrier taiwanense-  en vuelos de largo alcance, y desde ese entonces muchas aerolíneas han intentado adoptarlo, unos le llaman Economy Plus, Economy Comfort, Main Cabin, entre otros, y lo único que podrán encontrar en común es que se ofrece más espacio respecto a la clase Economy.

Para LAN y su clase híbrida Business/Economy, la tarea fue no complicarse tanto la vida como otras aerolíneas que han implementado Premium Economy desde cero, por lo que simplemente tomaron las primeras 6 filas de algunos Airbus A320 y A319 que tienen un poco más de espacio que el resto de los asientos, y eliminar 2 asientos por fila, intentando emular una configuración 2-2:

 

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Ya instalado en mi asiento, se puede notar que hay más espacio que la cabina Economy, además se ganan cerca de 7cm más de reclinación, y ¡OH! una bandeja de separación entre asientos, ¡que buena idea LAN! ahora podré dejar mi computador, un vaso de agua, mis lentes y/o audífonos en ella, pero no…. Lamentablemente la bandeja de separación entre asientos, no sirve de nada, es imposible que este completamente plana, siempre queda inclinada, por lo que su única función es la de ocupar el espacio donde pudo haber ido una persona. (seguro algún lector que viaje con niños pequeños encontrará esta idea genial, porque la bandeja es abatible, y se puede guardar en el asiento)

Una de las sorpresas del viajar en ésta cabina, es que te hacen entrega de una manta y un “kit de viaje” -inexistente para la clase económica- que consiste en bolsa para guardar zapatos, antifaz, calcetines y plug para oídos, y curiosamente es el mismo que se entrega a los pasajeros Premium Business que viajan durante el día en vuelos de corta duración, porque ¿para qué crear un nuevo kit de viajes, si puedes reutilizar los de la cabina superior?.

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La misma manta y kit de Premium Business

Lo Premium en Premium Economy

Una de las partes más importantes para mi de volar, es la comida, aunque pensándolo mejor, la comida es siempre lo más importante en cualquier lugar, y punto, por lo que apenas despegamos de Lima, lo único que podía pensar era en la comida que iban a servir… ehm, no, hablando en serio, la verdad venía pensando en la comida que iban a servir en el vuelo desde que aterrice en Lima… yaaaa! ok, tenía la comida en mente desde que compré los pasajes, ¿contentos?.

Si bien la comida en los aviones generalmente es MEH -tu no Japan Airlines ♥, tu comida es maravillosa-  en clase economy, y en Business Class mejora substancialmente, no sabía muy bien con que clase de sorpresa gastronómica me podría llevar en esta clase híbrida.

Mientras una tripulante de cabina pasaba a preguntarnos nuestra opción de almuerzo, ya se observaban las primeras bandejas de comida siendo entregadas y se veían bastante similares a lo que se ofrecen Premium Business de LAN: Ensalada, plato principal, postre, tipos de pan. (sólo faltaba la entrada). La verdad no recuerdo muy bien cual era el nombre fancy del menu, debe haber sido algo como “Puré de papas chilotas, vegan-free, con toques de cebolla marinada en amor y pollo grillado al sol del Desierto de Atacama en salsa de champiñones virgenes de la selva amazonica” pero en resumen era pure con pollo/champiñón:

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Un almuerzo “Business”

De postre, había un flan, que estaba ¡exquisito! al igual que el resto de la comida, y en verdad fue una experiencia muy parecida al servicio que uno puede esperar al viajar en Premium Business: platos de verdad, cubiertos metálicos, ensalada con aderezos, distintos tipos de pan, mantequilla, porciones generosas, etc
En cuanto a bebestibles, al parecer había más variedad de vinos que en Economy -no lo recuerdo muy bien, tal vez se me apago la tele- y que obviamente te recomiendan probar uno en especial para acompañar tu comida según el tipo de carne, todo esto a sugerencia del chef en tierra.

Muy distinta fue la realidad de la clase económica en el mismo vuelo, y que justo empezaba detrás de mi asiento (3L), donde el almuerzo consistía en: un pan jamón/queso, galletas y postre, que parece ser tiramisú según la foto, y que es decente, porque también lo he probado, porque también he estado ahí, soy de la galucha, soy de uds:

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El almuerz-snack de la clase económica

¿Vale la pena?

La pregunta del millón. Todo depende obviamente del precio a pagar, o si uno esta dispuesto a gastar cupones de upgrade. Partiendo primero por los precios:

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En un viaje ida y vuelta Santiago-Lima, el precio de sólo ida, varia entre USD$105 a USD$275, más del doble por cambiar de clase. Incluso algunas fechas y vuelos, el pasaje de Premium Economy puede llegar hasta USD$625 por tramo, una locura.

Tip: El caso analizado es para Santiago-Lima, pero hay otras rutas, por ejemplo Santiago-Rio de Janeiro, donde incluso puedes encontrar el pasaje en Premium Economy al mismo precio o unos dólares más caro que la Tarifa Económica Access.

En el caso de utilizar cupones de upgrade, sólo necesitas 1 cupón para la ruta Santiago-Lima, pero debes comprar tu pasaje en Tarifa Económica Access o superior. En el caso de ejemplo, no tiene ningún sentido comprar tarifa Access + esperar un upgrade, mejor comprar directamente Premium Economy. Si tienes cupones upgrade disponibles, mejor utilizarlos en la misma ruta pero un vuelo que utilice como material de vuelo el Boeing 787 o 767, donde podrías optar a Premium Business directamente, pero disfrutarías de un asiento full-flat para dormir la siesta, entretenimiento a bordo (IFE) y un poco más de comida.

Por lo que… ¿vale la pena?. Yo diría que no, si bien el viaje a Lima es de más de 3 horas, la calidad del asiento es lo mismo que Economy, la separación si bien se agradece y te hace sentir un poco menos claustrofóbico, no es un “lujo” que valga pagar de más. Ahora, si eres un foodie como yo, y te sobra el dinero -no como a mi- pagar por tu pasaje Premium Economy tiene sentido totalmente, además de abordar antes que el resto de los mortales, acumulas 150% de KMS LATAM PASS y tienes acceso al VIP del aeropuerto de turno.

Premium Economy es una muy buena alternativa si buscas alguno de los beneficios nombrados anteriormente y (en algunas rutas) a precios bastante atractivos en comparación con Economy.